Ahora que has recorrido mis senderos, respira hondo y llévate un pedacito de bosque contigo. Soy Las Cuadras, y siempre estaré aquí, creciendo en silencio, esperando tus pasos, tus abrazos y tu asombro. Vuelve cuando quieras; encontrarás nuevas hojas, más historias y el mismo abrazo verde. Hasta pronto.















